La esperanza de La Resurrección
Dice el catecismo de la Iglesia Católica:
Catecismo 989 Creemos firmemente, y así lo esperamos, que del mismo modo que Cristo ha resucitado verdaderamente de entre los muertos, y que vive para siempre, igualmente los justos después de su muerte vivirán para siempre con Cristo resucitado y que El los resucitará en el último día Como la suya, nuestra resurrección será obra de la Santísima Trinidad:
Juan 6,39-40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite el último día. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día.»
I Tesalonicenses 4,14 Porque si creemos que Jesús murió y que resucitó, de la misma manera Dios llevará consigo a quienes murieron en Jesús.
I Corintios 6,14 Y Dios, que resucitó al Señor, nos resucitará también a nosotros mediante su poder.
II Corintios 4,14 sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también nos resucitará con Jesús y nos presentará ante él juntamente con vosotros.
Filipenses 3,10-11 y conocerle a él, el poder de su resurrección y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme semejante a él en su muerte, tratando de llegar a la resurrección de entre los muertos.
El significado de la resurrección de la carne
Por eso continúa el Catecismo:
Catecismo 990 El término “carne” designa al hombre en su condición de debilidad y de mortalidad. La “resurrección de la carne” significa que, después de la muerte, no habrá solamente vida del alma inmortal, sino que también nuestros “cuerpos mortales” volverán a tener vida.
En la Biblia encontramos más sobre el termino “carne”
Génesis 6,3 Entonces dijo Yahveh: «No permanecerá para siempre mi espíritu en el hombre, porque no es más que carne; que sus días sean 120 años.»
Salmo 56,5 En Dios, cuya palabra alabo, en Dios confío y ya no temo, ¿qué puede hacerme un ser de carne?
Isaías 40,6 Una voz dice: «¡Grita!» Y digo: «¿Qué he de gritar?» – «Toda carne es hierba y todo su esplendor como flor del campo.
Pero cuando la carne resucite, nuestros cuerpos tendrán vida:
Romanos 8,11 Y si el Espíritu de Aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, Aquel que resucitó a Cristo de entre los muertos dará también la vida a vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que habita en vosotros.
Importancia de la resurrección en la fe cristiana

